¡Bienvenidas, mis queridas lechuzas!
Ya hacía mucho que no nos veíamos, ¿Cierto? ¡Hoy toca disertar de nuevo!
¿Sobre qué, te preguntarás? Sobre si la verdad es relativa o no.
¿Existe una realidad innegable y superior a todas o simplemente todo depende de nuestra percepción?
¡Lo veremos todo! Pero, tranquilidad. Primero, aclaremos; ¿Qué es la verdad?
La verdad puede significar muchas cosas, ¿No? Todo depende de cómo de compleja sea tu mente, la verdad puede pasar de algo tan simple como "Algo sí y algo no" a "Todo depende de qué estemos hablando, de las condiciones, etc". Pero, en realidad, la verdad consiste en hacer coincidir nuestras expectativas o pensamientos con aquello a lo que nos referimos, ya sea un objeto, persona o evento.
Yo te di la base, ¡Rizar el rizo en esta definición queda a tu decisión!
Avancemos, entonces, ¿La verdad es relativa o hay una verdad innegable?
De siempre me hice esta pregunta, creedme, ¡Y estaba impaciente de decirlo! Bajo mi opinión, la verdad no es ninguna y, a su vez, ambas. ¿A qué me refiero? Permitidme ayudarme de varios ejemplos que yo misma he dibujado.
Empecemos desde el punto de vista. Esta pequeña niña está mirando el mismo poste que yo estoy mirando.
Como podemos observar, para la niña el poste es bastante alto, mientras que para mi, es un poste normalito. Y, seguramente, para una persona más alta que yo (Cosa que no es difícil la verdad) sea un poste pequeño. ¿Significa esto que la niña, la persona titánica o yo estamos mintiendo? Para nada, ya que para la niña es una cosa diferente, para la persona alta otra y para mí, una distinta.
Pero, entonces, hay algo innegable.
Es innegable que el poste existe. Si no existiese, ni si quiera podríamos estar comparando nuestros puntos de vista sobre este. ¡Uh, sentimientos contrariados, ¿Eh?!
¡Mas ejemplos! Los gustos también influyen en la verdad aunque no lo tomemos en cuenta.
Para mí, la comida es deliciosa, pero para la chavala de mi lado, sabe fatal. (¿No serás tú la que no sabe de comida, cariño?)
Es broma, todo depende de si te gusta la comida o no. Ninguna estamos mintiendo y estamos dando nuestra propia verdad sobre el sabor del plato. Osea, de la comida del plato. (¡Ni que me estuviese comiendo literalmente el plato!)
Pero, de nuevo, una verdad innegable:
En esos platos hay comida (Bueno, cuando hayamos terminado ya no, pero eso es otro tema). Quitando el hecho de que sepa bien, mal, o no sepa a nada, la comida está ahí, y existe. Si no, el plato estaría vacío. O tal vez, ni si quiera estuviese ahí. ¿Qué sentido tendría un plato vacío?
Por último, nuestras enseñanzas interiorizadas también influyen en nuestra visión sobre la verdad.
¿Estamos alguno mintiendo? No, la monja fue enseñada que mostrar carne es incitar al pecado y está mal, pero su amiga aprendió que si tienes piernas bonitas, ¿Por qué no mostrarlas? ¡Enorgullécete!
Y, por mi parte, no tengo nada que decir. Simplemente me gustan las faldas (No penséis que estoy mirando nada raro, es el ángulo del dibujo).
Y, de nuevo, contraparte innegable.
La prenda es una falda. Algo que (creo) es innegable. Y, de nuevo, la falda existe. Larga, corta, media, lo que sea. Es una falda tangible y punto.
¿A qué conclusión nos lleva esto? A que la verdad depende de muchos factores. Pero, ¿Existen cosas innegables? Podría ser, pero a su vez, seguramente alguien discrepe con esa "verdad innegable". Por lo cuál, ya no lo sería.
¿Y tú? ¿Qué piensas?
Si todo el mundo coincidiese en algo y lo hiciese una verdad innegable, creo que sería la mayor mentira que hubiese existido. Pero bueno, eso ya es una opinión demasiado interna. Pensad en si la verdad existe o no. Ese es el punto base del que deberíamos partir; ¿Existe o simplemente la creamos para dar sentido a las cosas?
Os dejo dándole vueltas al coco. Pero, cuidaos también,
¡No quiero que se os haga papilla el cerebro!







Comentarios
Publicar un comentario